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136 mil adolescentes se benefician del programa de boleto estudiantil

A 14 años del inicio del programa de subsidio a boletos estudiantiles, el director nacional de Transporte, Felipe Martín, realizó un repaso de cómo ha ido evolucionando esta política, incorporando cada vez más beneficiarios para que los estudiantes concurran a sus centros educativos.

En 2018, el MTOP invirtió cerca de 1.600 millones de pesos en subsidiar el acceso a boletos para estudiantes de enseñanza media. De esta forma, más de 136 mil jóvenes y adolescentes se ven beneficiados y apoyados para acceder a liceos, UTU y escuelas agrarias. La inversión anual por estudiante es de 11.570 pesos.

Los 136 mil estudiantes beneficiados representan cerca del 44 % de la matricula inscripta en educación media en todo el país, según explicó el jerarca. Se trata de jóvenes y adolescentes que viven a una distancia mayor a un kilómetro de su centro de estudio.

 “Este programa empezó hace 14 años. Ha permitido absorber el crecimiento de la matrícula”, señaló Martín, haciendo referencia al carácter social de esta política ejecutada por la cartera que, según señaló, ha contribuido a que estudiantes continúen su trayectoria en la educación formal. El director de Transporte destacó el carácter redistributivo de esta política.  “Es una de las medidas de mayor impacto social en lo que hace a la redistribución de los ingreso que se obtienen de los contribuyentes”, subrayó.

14 años ininterrumpidos

A nivel nacional esta política comenzó a implementarse en el año 2005. Su aplicación comenzó en los departamentos de San José y Canelones y, al año siguiente, se extendió a todo el país. Ese año se aprobó el beneficio de 50 boletos gratuitos para unir el lugar de residencia con el domicilio del estudiante para todos los estudiantes del primer ciclo de enseñanza media pública de todo el país y alumnos con beca total de la enseñanza privada, comprendiendo liceos, UTU, escuelas rurales y escuelas agrarias.

Seis años después, el beneficio se fue extendiendo. El gobierno identificó que había estudiantes que no completaban estudios a los 16 años, por lo que se hizo una extensión a los 18 años promoviendo la permanencia en la educación formal de los estudiantes que se encontraban en esta situación. Ese año también se extendió a estudiantes de segundo ciclo de enseñanza media pública y alumnos con beca total de enseñanza privada. En 2012, se incorporó al beneficio a aquellos jóvenes del medio rural, que viven en zonas que carecen de transporte público.

De esta forma, el programa fue creciendo. Hoy en día unas 200 empresas de transporte público de todo el país llevan cada día a 136 mil jóvenes a sus centros de estudio, facilitando el acceso a la educación formal obligatoria. “Atrás de ese financiamiento van una cantidad de sueños”, destacó Martín.