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Balsa de San Gregorio funciona provisoriamente en lugar alternativo

La Dirección de Hidrografía dispuso de un lugar provisorio para el funcionamiento de la balsa de Paso Romero, en San Gregorio de Polanco ante la bajante del río Negro.

La falta de lluvias ha afectado el caudal hídrico del río Negro, por lo que se debió buscar un lugar alternativo para el funcionamiento de la balsa de Paso Romero, en San Gregorio de Polanco. La balsa conecta los departamentos de Tacuarembó y Durazno por ruta 43, que se ve interrumpida por el río. La bajante ha sido la más grande de los últimos 30 años. Tras rápidas gestiones, la Dirección de Hidrografía encontró y acondicionó un lugar provisorio. La balsa se encuentra funcionando todos los días, desde la hora siete hasta las 21. La vuelta a su lugar de origen dependerá de la evolución de las lluvias.

Sobre el río Negro hay otros dos servicios de balsa que también son gestionados por el Ministerio de Transporte. Uno de ellos se encuentra en Picada Ramírez y otro en Picada de Oribe. El servicio de Picada Ramírez debió suspenderse porque la bajante del río no permite su paso. Por allí pasa un menor flujo de personas que en el resto de las balsas. Por su parte, el servicio de Picada de Oribe continúa funcionando normalmente.

En San Gregorio fue tan grande el descenso del caudal hídrico que hubo que buscar un lugar alternativo. Tras gestiones de vecinos y autoridades locales, se acordó con Hidrografía encontrar un lugar cercano para reubicar la balsa y evitar que los vecinos se vean afectados por la situación. La gestión de los pasos de balsa es muy importante para la movilidad cotidiana de las personas que viven en las localidades como San Gregorio, que no tienen conexión terrestre.

En 48 horas, técnicos de las direcciones de Hidrografía y de Vialidad encontraron un lugar cercano a unos 500 metros aguas abajo del río Negro, hacia el oeste. Los ingenieros trabajaron en dos equipos. Un grupo se encargó de buscar el lugar en la costa y el otro buscó profundidades donde pudiera funcionar la balsa. Para ello, hubo que hacer una batimetría previa para medir las profundidades. Una vez que se encontró un lugar con la profundidad suficiente, se procedió a construir un camino hacia el lugar. La medida ha sido bien recibida por parte de los vecinos, que vieron reestablecida su conectividad y movilidad.