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Se inauguró el nuevo edificio de la Fiscalía General de la Nación

El inmueble, ubicado en la intersección de las calles Cerrito y Misiones, fue refaccionado con el apoyo del Ministerio de Transporte y Obras Públicas. Allí se albergarán las sedes que trabajen en materia penal de Montevideo.

La actividad, realizada en el marco de los 110 años de creación del Ministerio Público y la entrada en vigencia del nuevo Código del Proceso Penal, contó con la presencia del presidente Tabaré Vázquez; el fiscal y procurador general de la Nación, Jorge Díaz; el ministro de Transporte y Obras Públicas, Víctor Rossi; el director nacional de Arquitectura, Daoiz Uriarte y otros representantes del gobierno.

El fiscal Díaz expresó durante la ceremonia lo que implica para Uruguay la puesta en marcha de un nuevo Código del Proceso Penal. “No es solo un cambio normativo, sino que es un cambio cultural profundo en la administración de la justicia penal”, señaló. “Es un pasaje del siglo XIX al siglo XXI en un solo paso y para eso nos preparamos”, indicó, agregando que esta nueva etapa viene acompañada de una renovación tecnológica y de la nueva sede de la Fiscalía. “Hemos hecho una importante apuesta edilicia”, expresó Díaz. El edificio inaugurado fue adquirido a través del manejo eficiente del presupuesto de la fiscalía, que permitió ampliar el margen para la remodelación, que estuvo a cargo de la Dirección Nacional de Arquitectura del MTOP.

Un desafío a contrarreloj

“Es un orgullo haberlo hecho, haberlo hecho bien y en el plazo”, señaló Daoiz Uriarte, director nacional de Arquitectura, quien reconoció que el tiempo y el carácter histórico de la nueva sede fueron parte del desafío de la obra. “El mayor desafío fue el plazo. Es un área de trabajo muy compleja”, indicó Uriarte, destacando el trabajo en conjunto con la fiscalía. “Tuvimos reuniones semanales porque había que consolidar el proyecto y para ellos [la fiscalía] también era un proyecto nuevo. Las necesidades del nuevo código no son las mismas que las que dejarán de regir y para nosotros integrar obras y proyectos en tiempo record fue un desafío”.

El nuevo Código del Proceso Penal implica, desde el punto de vista de la obra, incorporar elementos tecnológicos y de seguridad de última generación, para convertir el edificio no solo en un edificio inteligente sino en una sede que dé garantías a todas las partes en el proceso judicial. “La materia que se va a trabajar es muy delicada. Los elementos de seguridad son muy importantes. Todo lo que tiene que ver con incorporación de informática, nuevas tecnologías en materia de control de incendios y elementos de seguridad, lo convierten en prácticamente un edificio inteligente”, señaló Uriarte, que destacó además el compromiso de todos los involucrados para llevar adelante la obra. “El compromiso de técnicos, profesionales y obreros fue muy importante. Fue la obra principal de este año”, indicó.