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sala
de arte "Carlos
Federico Sáez"
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CLAUDIA ANSELMI
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Montevideo,
Uruguay, 1958
Anselmi.claudia@gmail.com http://www.arteuy.com.uy/AnselmiC/arteuyanselmi.htm http://www.elpais.com.uy/muva/ |
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Artista visual que investiga
en el campo de las instalaciones, dibujo, pintura y grabado.
Fue alumna de Nelson Ramos (1972-1978), Héctor Contte ,Club de Grabado
de Montevideo, Nena Badaró(Dirección de talleres de expresión
Plástica) y,David Finkbeiner(.1986-Museo Nacional de Artes Plásticas).
Integró y participó del Club de Grabado de Montevideo (1979-1990).
A partir del año 2001 Trabaja en el campo del grabado digital y monocopia
en gran formato, destacándose su participación en la exposición
"Miradas Femeninas" - en el Museo Virtual de Artes El País,
con la curaduría de su Directora, Profesora Alicia Haber.
En 1991, crea junto a Teresa Gilli, el Taller Cebollatí para niños,
jóvenes y adultos, actividad docente que desempeña hasta el
día de hoy. Obtenie el segundo premio a mejor Institución de
Enseñanza Artística, por la Fundación Banco ITAÚ
(2007)
Desde el 2004 colabora en la programación de la sala de exhibiciones
del Centro Cultural Dodecá. En 2008 viaja por Compañeros de
las Américas a la Universidad de Minnesota.
Expone individualmente desde 1972, destacándose las siguientes muestras
y envíos individuales a exposiciones colectivas (selección período
,2009-1996)
2009 - "El dibujo
de los años 60 y 70 en el Uruguay"-Sala Sáez
2008 - "50 sí cuentan" Sala Sáez
2008 - "Agua"-Universidad de Minnesota EEUU-Centro Regis para las
Artes-
grabado-instalación.
2008 - "Agua"- Cuartel de dragones de Maldonado - Museo de Historia
y del Arte - IMM. Grabado-Instalación.
2007 - 52 -Salón Nacional -instalación.-Maldonado-Museo Nacional
de Artes Plásticas.
2007 - Día Internacional de la mujer - IMM - Pintura.
2007 - Envió Salón Nacional -"ella-él"- M.U.V.A-
instalación
2006 - "Espacio_Tiempo" el día en las manos - Instituto Goethe
instalación.
2006 - "Espacio_Tiempo" obra en obra - Centro Cultural Dodecá
Instalación.
2006 - "Inside" Galería Arteuy Punta del Este
2003 - "Capas" Dodecá Espacio Utópico, Instalación
2001 - "Des-cubrimientos", Galería del Paseo de la Matriz,
monocopia y grabado digital
1996 - Casa Gandhi, Ambientación que incorporó técnicas
mixtas sobre soportes de papel, cuero y volúmenes.
1988 - "Interior/es", Alianza Francesa - Galería Latina,
exposiciones conjuntas, Pinturas y cajas en técnicas mixtas
Participa por invitación en Exposiciones y Bienales internacionales
2004 - Estados Unidos
Embajada Uruguaya en Washington. Grabado. Miami galería Avon Hartz-
Grabado y diseño textil
2001 - Argentina, Buenos Aires: Galería del Infinito, Bienal del Mercosur
- Grabado, Encuentro Latinoamericano de Grabado,
1999 - Estados Unidos, Nueva York, Consulado General del Uruguay, "Exposición
Itinerante de Plásticos Uruguayos".
1997 - Bolivia, Santa Cruz, "Arte Uruguayo Contemporáneo"
Ministerio de Relaciones Exteriores del Uruguay. Embajada de la República
Oriental del Uruguay en Bolivia. Fundaciones Simón Patiño.
1994 - Paraguay, Asunción "30 Artistas Uruguayos".
1993 - Holanda, Maastrich 1ª. Exposición Internacional de Grabado,
1993 - 1991 - Japón, Osaka, invitada y seleccionada en Trienales de
Grabado y Pintura.
1983 - 1980 - España, Barcelona y Cadaqués, invitada y seleccionada
en Bienales de Minigrabado y Dibujo.
1982 - 1981 - Yugoslavia, Ljubljiana y Rijeka Seleccionada en la VIII Exposición
de Dibujo y en Bienal de Grabado.
1979 - Suecia, Malmo, Expone con el Club de Grabado de Montevideo.
1979 - Rumania, Bucarest, Seleccionada para la exposición de obras
del Premio Internacional de Dibujo Joan Miró.
Desde 1972 ha recibido numerosos premios y distinciones en concursos nacionales,
destacándose:
2003 - Mención Especial, Salón Municipal, Intendencia Municipal
de Montevideo.
1996 - Premio Especial, "100 años del Banco de la República
Oriental del Uruguay",
1995 - 1º Premio de Pintura, "3000 años de la Ciudad de Jerusalén"
B´nai B´rith del Uruguay, 1990 - Mención de Honor Categoría
Grabado, Museo del Gaucho y la Moneda.,
1988 - Mención de Honor, Premio del Este Joven Pintura Uruguaya Museo
de Arte Americano de Maldonado,
1988 - 1º Premio y 1er. Mención Concurso de Ideas para el Estadio
Cilindro Municipal. Anselmi, Battione, Severi,
1987 - Premio Extraordinario Pinturas Inca.
1986 - Mención de Honor Concurso de dibujo y pintura "70 Aniversario
de la Comunidad Israelita del Uruguay".
1986 - Premio Adquisición, Salón Municipal, Intendencia Municipal
de Montevideo.
1983 - Primer premio de Pintura "2ª. Muestra Nacional de Plásticos
Jóvenes" PLUNA - Embotelladores de Coca-Cola del Uruguay.
1982 - Mención Especial "Concurso Paul Cezanne" Embajada
de Francia del Uruguay
1978 - Premio Instituto Goethe "V Concurso Nacional de Artes Gráficas".
..A partir del año 2000 Ha colaborado como ilustradora y jurado en
diferentes publicaciones y certámenes: Club de Grabado de Montevideo,
CLAEH, Relaciones, Editorial Imago, UNICEF. Revista 3, ONU.
Ha realizado Pintura Mural
e Intervenciones Urbanas en edificios como: el Cilindro Municipal, la casa
Otero - Larre Borges, Feria Nacional del Libro y el Grabado, Edificaciones
de la Remodelación Urbana de Paso de los Toros junto a Enrique Badaró,
Tacuarembó. Ha diseñado escenografías para el Teatro
La Gaviota, Sala Nuevo Stella, en obras dirigidas por Juver Salcedo y Carlos
Aguilera.
Sus obras se encuentran documentadas, en diversas publicaciones nacionales
e internacionales, así como en diferentes artículos periodísticos
y sitios web:
Diego Flores,"Arte
y Diseño", Alejandro Lagomarsino, entrevista tv.2007.
Diego Flores, revista "Arte y Diseño, articulo y entrevista TV
"Sensatez y sentimientos" Setiembre 2005
Museo de la Mujer-Washington DC.2004
Eduardo Folle, revista "El arqa-el ojo" Claudia Anselmi 2004
Rodolfo Muniz, Edición de CD y VHS, Envío Individual - Salón
Municipal 2003
Prof. Alicia Haber, "Miradas Femeninas" - MUVA, 2002
Marcelo Pose, "Artistas Nacionales 1950 - 1970"
Enrique Abal, Arteuy.com. "Artistas Nacionales"
Intendencia Municipal de Montevideo - Canal 24, Entrevista, TV Ciudad. Ciclo
sobre artistas nacionales, Video documental.
Angel Kalenberg: "Arte Uruguayo"
María Luisa Torrens: "El Dibujazo"
Gabriel Peluffo: "El paisaje uruguayo"
Diversos catálogos internacionales: referidos a las exposiciones de
Osaka, Barcelona, Ljubljana.
Sus obras se encuentran en Colecciones Privadas, Galerías y Museos
de Uruguay, Brasil, Argentina, Miami, Washington, Alemania, Italia y Francia.
ELEVACIÓN
Por sobre estanques,
por sobre valles,
Montañas, bosques, nubes, mares,
Más allá del sol, más allá de los éteres,
Más allá de los confines de las esferas estrelladas,
Espíritu mío
te mueves con agilidad,
Y, como un buen nadador que se extasía en la onda,
Tú aras alegremente la inmensidad profunda
Con una indecible y viril voluptuosidad.
Vuela bien lejos de
estos miasmas mórbidos;
Ve a purificarte en el aire superior,
Y bebe, como un puro y divino licor,
El fuego claro que llena los espacios límpidos.
Detrás de
los tedios y las vastas tristezas
Que cargan con su peso la existencia brumosa,
Feliz quien puede con un ala vigorosa
Lanzarse hacia los campos luminosos y serenos;
Aquél cuyos
pensamientos, como las alondras,
En la mañana hacia los cielos toman un libre impulso,
¡Que planea sobre la vida y comprende sin esfuerzo
El lenguaje de las flores y de las cosas mudas!
Charles Baudelaire
Parte fundamental del proceso hacia la madurez psicológica y afectiva
es el desplazamiento del punto de vista, reubicado desde la experiencia, la
razón y la apertura, por contraposición a la pasión y al
impulso con frecuencia ciego, regentes habituales de la visión juvenil:
"Se necesitan 50 años para hacer un hombre" dice Platón.
El tiempo suele conllevar cierta cuota de sabiduría reconocible en la
distancia que el individuo es capaz de proyectar hasta su objetivo, relativizando
extremos en pos del logro de su propio centro.
Claudia Anselmi ostenta una larga trayectoria creativa, paradójicamente
más extensa que lo esperable en un artista de su edad. Niña prodigio
o talento estimulado, despertó a la creación artística
como una adolescente de solvencia e imaginación equiparables a las de
sus colegas mayores. Factor fundamental, descubrió tempranamente un universo
personal y compulsivo, una narración que, siguiendo los meandros de su
vida en tránsito hacia la madurez, mantuvo latentes signos polisémicos
hoy resurgidos en forma imprevista y espontánea como emergentes psicológicos
travestidos en imágenes. Diversos han sido los campos del arte frecuentados
por esta artista, que librada a sí misma y a sus arcanos requerimientos
inconscientes, regresa con periodicidad a sus orígenes gráficos,
quizá su más entrañable forma de expresión y aquélla
en que naturalmente sentó sus fundamentos plásticos.
Producto de esta conjunción de signo iterativo resignificado y de retorno
intermitente e irrenunciable a la gráfica - arte ya no inclinación
ni disciplina, sino necesidad - es la extroversión entusiasta de líneas
y formas descubiertas por Anselmi en su propia imagen metaforizada. Sobrevuela
su obra cierta mirada afectiva hacia el tiempo pasado, el de su propia juventud
transcurrida en los años 70 y 80: esta impronta no tiene implicancias
nostálgicas, o quizá sólo pocas, sino una justipreciación
de las instancias de plenitud, como se valora y disfruta la imagen de un recuerdo
revisitado y recorrido en forma proustiana o como un acercamiento aplicado a
una perspectiva distante, casi como observando con asombro y ajenidad una imagen
lejana capaz de producir súbitos e instantáneos primeros planos.
Desde hace años ha sido una constante en sus obras la extensión
in crescendo, el desarrollo paulatino de cada planteo, el lento incremento o
la necesidad de secuencia narrativa a través de sus rollos monocopiados,
largas bandas de línea y color enrolladas como partituras capaces de
desplegar exquisitas sinfonías. En esta ocasión la artista comienza
a elaborar su obra gráfica sobre superficies fragmentarias que poco a
poco demuestran su insuficiencia locativa y requieren de un plano en creciente
extensión por aditamento, hasta transformarse en un mural que se concibe
a sí mismo por voluntad propia y mano de obra ajena. Alegría en
el descubrimiento de una creación pletórica de significados, estimulante
y siempre abierta a la sorpresa frente a la acción silenciosa de ese
universo tácito que hace al verdadero artista.
IGNA NATURA RENOVATUR INTEGRA (INRI)
(El fuego renueva íntegramente a la naturaleza)
El águila es por excelencia
y desde la remota antigüedad un emblema de elevación espiritual,
fuerza, inteligencia, grandeza. Sin duda su planear en vuelo es uno de los espectáculos
más grandiosos que ha producido la naturaleza, visión que se añade
a su noble porte, su agudeza y su belleza natural. El águila se eleva
sin límites hasta alcanzar al mismo sol y fundirse en su fuego trasmutada
en luz: su materialidad pierde sustancia real para incorporarse a mitos, símbolos
oníricos, religiosos, alquimistas, masónicos, heráldicos,
asociaciones todas de carácter magno, ya que su filiación de ave
rapaz es raras veces invocada en forma simbólica.
El águila de Claudia Anselmi ha tenido una presencia intermitente en
su obra - con un consiguiente desplazamiento del sentido - cuyas connotaciones
se han elevado desde la oscuridad elemental agresiva a la reconciliación
de la materia con el espíritu, estado de evolución con que el
paso del tiempo suele compensarse, otorgando razón, visión de
fundamento empírico, refinamiento sensible, comprensión capaz
de dimensionar la insignificancia y la sublimidad humana en su más justo
sentido. Ícono surgido triunfante del inconsciente, su emblema de alas
desplegadas se eleva sobre un maremagnum tormentoso, emergente de oscuras profundidades
abisales, que embravecido observa desde una proliferación de ojos el
planear del espíritu sobre un magma primitivo, indistinto y conmocionado.
Un gran campo de acción de planteo horizontal, una escena épica
desarrollada en varios planos diferenciados, en los que destaca la altura sublime
del águila. Escena concebida en términos de dibujo, monocopia
y tinte cromático asordinado, comenzó circunscribiéndose
a ciertas dimensiones que poco a poco resultaron insuficientes, pues el concepto
necesitó de un porte monumental para contener su narración. Línea
apasionada, de trazo grueso y rápido o línea afinada, clara y
ordenada distribuyen la composición de aire manierista. Imagen nítida
y destacable, los personajes actúan en la línea central; masa
quasi abstracta e indefinida en planos superior e inferior. Esporádicas,
emergen tonalidades azuladas, violáceas o cobrizas en la zona inferior,
como reflejos de acaeceres arcanos, profundos y apenas vislumbrados. La perspectiva
para la representación del águila escoge el plano más paradigmático:
el perfil ostentando la bella cabeza y el noble gesto, dominador racional de
la masa instintiva que se agita primordial lanzando desde múltiples ojos
más o menos aflorados duras miradas inexpresivas, bastas en su incapacidad
de elevación. El plano enriquecido de texturas voluntarias o generadas
por el azar de la monocopia, - miríadas de diminutas formas gestuales,
trazos curvos, simples e ínfimos - conforma la dimensión para
el desarrollo de haces de líneas insistidas formando mareas que se encuentran,
se entrecruzan, se cierran en entramados irregulares como impulsos primarios
de vida subacuática, invocando quizá los orígenes, la elementalidad
primigenia de la líbido. Los ojos, imágenes de la pulsión
de Ver, es decir, comprender, se insertan en tramas irregulares semejantes a
tejidos celulares, manifestaciones múltiples e indistintas oponiéndose
a la espiritualidad en su más alto grado.
La imagen del águila como espíritu fecundante se despliega en
términos monumentales: con reminiscencias de iconografía clásica,
la figura femenina planteada en dos instancias sucesivas de mutación,
parafrasea a Santa Teresa ante el mensajero alado en la escultura de Bernini
y aun a representaciones pictóricas de Dánae, Leda y otros personajes
mitológicos griegos objeto amoroso de Zeus, águila olímpica
esencial. El vuelo, la condición alada, ha sido ambición constante
del hombre; puesto que viajero de las alturas, su espíritu ambiciona
la transfiguración o quizá mejor decir, la transmutación
sólo factible por el fuego sagrado, único tránsito hacia
la volatilización. Paráfrasis asimismo de obras clásicas,
el águila en esta obra está suspendida entre formas nubosas en
lo alto de la composición, a la manera de los íconos - en especial
la deidad - representados en el reino celestial.
La atribución de espíritu al individuo humano es un acto de amor
sagrado que lo eleva por encima de las otras criaturas: demiúrgico, divino
a imagen y semejanza de su creador - el logos - el hombre deviene espíritu
al desprenderse de su faceta tectónica. En plano superior, entre densas,
volumétricas configuraciones suspendidas, se perciben formas circulares
en cuyo interior medran discos de líneas concéntricas y movimiento
giratorio, suerte de robustos soles ardiendo, flotando o desplazándose
en la altura. La composición en su totalidad plantea un fuerte dinamismo
generado por la agitación barroca, la vorágine giratoria que envuelve
y conmueve los elementos. En plano central ambas figuras femeninas se encuentran
a diferentes alturas: una aún vinculada más estrechamente a la
tierra y con un estado de mutación primario; la otra ya despegada del
suelo, emplumada y en actitud receptiva hacia el águila que con mirada
humana contempla al objeto de su don.
APOTEOSIS
Esta narración de carácter
épico presenta un paralelismo alegórico con la pulsión
"Ideal" de Baudelaire, uno de cuyos poemas más representativos
es "Elevación". En su instancia apoteótica, el águila
en su dominante realeza - espíritu imbuido de "una indecible y viril
voluptuosidad" - se halla de pie sobre una forma semicircular. La escena
podría asimilarse al ícono latino del emperador posando sus pies
sobre el mundo, imagen luego retomada por la iconografía cristiana y
extensible al concepto de triunfo del espíritu sobre el mundo: el hombre
vencedor de sí mismo. Logro asociado al paso del tiempo, sabiduría
natural proveniente de la experiencia, el personaje de alas desplegadas en actitud
apoteótica está flanqueado por dos personajes alados, guardianes
o guerreros, transposición mutatis mutandi de los enunciados en proceso
de transformación en anterior instancia, seres o momentos vitales existentes
en función de la trascendencia final, proceso metafórico hacia
la sublimación.
Persona, personaje y símbolo espiritual, tres instancias cuyas imágenes
remiten al individuo humano en permanente búsqueda ascendente hacia la
luz, un proceso de depuración vinculado al desprendimiento de lo superfluo,
proceso alquímico de ignición que lleva a la esencia, apogeo del
centro procurado a costa de tiempo y distancia concienciados. "Feliz quien
puede con un ala vigorosa/ Lanzarse hacia los campos luminosos y serenos",
aquél que desde la claridad interior y la luz de la "inmensidad
profunda" es capaz de ver y comprender. Pocos acceden a la comprensión
del lenguaje de las cosas mudas: el artista es uno de ellos, habida cuenta de
que la cultura es una "categoría del ser y no del saber" según
Max Scheller.
Desde sus comienzos juveniles la imaginería de Claudia Anselmi ha permanecido
fiel a ciertas constantes temáticas y formales, como la imagen del águila
de alas desplegadas y la textura abigarrada , afiligranado barroquismo contrastando
con grandes planos internos despojados de formas protagónicas, utilizados
como telón de fondo para el desarrollo de la acción en un in crescendo
narrativo planteado en grandes murales secuenciados. Técnica de síntesis,
Anselmi escoge el dibujo monocopiado, definido en expresivos trazos negros nunca
librados al azar, pues contenidos por esa suerte de instinto compositivo que
oficia como freno espontáneo en los artistas experientes. Por otra parte,
miríadas de pequeños signos, grafismos, marcas oficiantes como
texturas enfatizan el natural dinamismo que las magnas formas de los trazados,
en especial alas y zonas de figuración indefinida, establecen en tres
planos fundamentales y paralelos. El plano central está siempre destinado
a la figura del águila, cuyas constantes son las alas desplegadas y el
perfil real, haciendo uso de una imagen paradigmática y símbolo
arquetípico en que se hibridan cualidades para la elevación del
espíritu.
En su ícono se concentran muchos referentes aflorados en términos
de inconsciente colectivo de forma independiente a la belleza inherente y grandiosa
del animal. Anselmi hace hincapié en esa estética imperial, grandilocuente
y heráldica, quitando todo tipo de connotación natural y transformándola
completamente en símbolo, a pesar de los circunstanciales atributos físicos
viriles, vinculados asimismo a los arquetipos simbólicos masculinos,
espíritu y razón por oposición al instinto. En el plano
inferior aparecen las figuras secundarias de transición, configuradas
como humanas ornitomorfas, cuyos principales atributos son las alas y la cabeza
aquilinas, pero si bien su destino es el ascenso, aún permanecen atadas
a la tierra, esperando el final de su mutación para elevarse en vuelo.
El conjunto de formas abstractas conforma planos de intención dinámica,
movimiento unidireccional de formas reunidas en haces paralelos insertados unos
en otros que forman tejidos de fluir espeso, deslizamiento lento, pero constante.
El poema épico ha sido por antonomasia vehículo de magnos relatos
heroicos que giran en torno a un personaje central idealizado, metáfora
de su referente real y de sus experiencias, de las que alguna cobra carácter
sobrenatural. Sin duda toda vida humana tiene facetas heroicas pues todo individuo
humano se redime de su propia tragedia esencial a través del efímero
vivir consciente. "El hombre es el único animal que sabe que muere"
(Pascal). No es extraño entonces que el hombre busque la imagen de la
sublimación y aspire a lo mejor de sí mismo. Sólo es el
artista quien puede hallar la imagen y representarla, puesto "¡Que
planea sobre la vida y comprende sin esfuerzo/ El lenguaje de las flores y de
las cosas mudas!"
MARIA E. YUGUERO
María E. Yuguero, Teresa Gilli, Ana Feria, Bernardo Siré, Roberto
Schettini, Amalia Amestoy, Yudi Martinez, Ximena Pintado, Claudia Guerrero,
Silvia Rubino, Javier Tournier, Alumnos Taller Cebollatí, Jorge Figueroa.
Claudia Anselmi