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sala
de arte "Carlos
Federico Sáez"
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Gustavo Fernández
1958 - Nace en Montevideo.
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ESTUDIOS: 75-77 - Facultad de Arquitectura - Xilografía con Salomón Azar. 78 - Tapiz gobelino y hand made con Carlos Bermúdez - Arqueología en el Centro de Estudios de Ciencias Naturales. 79-80 - Escultura en el Instituto San Francisco de Asis con Freddie Faux. 80 - Cerámica en Cerámica del Carrito. 82 - Pintura y técnicas mixtas en el Taller de Clever Lara - Estudios con Carlos Caffera. |
EXPOSICIONES COLECTIVAS:
80 - Concurso Nacional de Artes Gráficas
- Salón Nacional de Artes Plásticas - Salón Municipal
de Artes Plásticas.
82 - Salón Minicipal de Artes Plásticas
- Salón Nacional de Artes Plásticas..
84 - Petroquímica General Mosconi Buenos Aires.
85 - Feria de Libros y Grabados con Grupo Prisma.
86 - Grabados en el Museo Nacional de Artes Visuales.
87 - Historietas experimentales en Gal. Notariado
- Ambientación Tupac Amaru en Gal. Ciudadela.
88 - Exposición itinerante Concurso Nacional
de Arte Joven (Coca Cola).
90 - Feria Internacional de Arte de Colonia Alemania.
91 - Feria Internacional de Arte de Colonia Alemania
- Feria Internacional Arco 91 Madrid España.
92 - Museo de Arte Moderno de Monterrey México.
93 - Feria de Libros y Grabados con Taller La
Oriental.
94 - 20 años Taller Clever Lara Intendencia
de Montevideo - Otra Mirada Museo Blanes.
96 - Galería Sur de Punta del Este.
97 - Feria Internacional de Arte Arte BA Buenos
Aires - Plaza de Arte Fundación Banco de Boston.
98 - Sala de Paseo Vírgenes y Santas -
Plaza de Arte Fundación Banco de Boston LATU.
EXPOSICIONES INDIVIDUALES:
80 - Cinemateca Uruguaya Pocitos.
88 - Galería Bruzzone.
90 - Galería Thomas Cohn Río de
Janeiro Brasil.
94 - Cabildo de Montevideo Cave Canem.
99 - Sala del Ministerio de Transporte y Obras
Públicas.
Los mitos ancestrales están en el imaginario de los pueblos. En el plano del inconsciente colectivo, piedra liminar de semejantes especulaciones, lo universal y lo particular se disuelven en una realidad única que circula como un fluido por las raíces esenciales de cada individuo. El precioso contenido de eso magma ha fructificado en magia y religiones que de una u otra forma reiteran extrañamente imágenes, relatos ritos sacrificiales, signos, siempre los mismos y siempre sutilmente diferentes, como un común denominador sintetizable en el pensamiento de Montaigne: "Cada hombre lleva en sí la forma entera de la humana condición".
El arte es una visión del mundo y en él la naturaleza y el hombre, alternativamente dominantes y dominados en eterna y amorosa lucha, intercambiando signos, a veces oscuros estigmas o códigos secretos. La obra de arte, imagen auténtica en la que se patentiza en forma indefectible el espíritu de la época, es también continente de la expresión ecuménica del hombre intemporal. Estas premisas rigen formalmente de manera expresa para los artistas que experimentan en sustancia intuiciones indefinidas, pero visceralmente consustanciadas con culturas cronológica y espacialmente distantes, tal vez primitivas o tal vez no, pero próximas a la naturaleza. Magia por la vía del dominio y religión por la vía del acatamiento. Como intermediario, el oficiante ceremonial.
El artista moderno como oficiante y la obra de arte como objeto mágico o religioso, espejo de lo incambiable. La materialización del objeto espiritual en físico se producirá a través de los elementos que la Gran Madre provee en forma proficua. El arte crea modelando un universo de valores autónomos, con el fin de encarnar aspectos eternos de la realidad o de la verdad a través de un individuo. Dice P. Francastel: "Teoría de le Naturaleza, teoría de la realidad sustancial, teoría también del arte como función permanente de que ha sido dotado el hombre por la misma Naturaleza, idéntica a si misma de generación en generación, mecanismo inmutable frente a cada individuo encarnación de una Forma idéntica de la Humanidad".
Gustavo Fernández es un recreador de objetos. Su arte se mistifico por la sacralización de los objetos que rehace con intuición de intermediario desde la realidad eterna hacia la concreción de la obra que, como una verdad, deberá ser develada. Lo mítico inmemorial y los modernos mitos que crecen en perpetua perfectibilidad, con mágico poder evocatorio. Madera, huesos, hierro, lonja plástica rusticidad. Altares, emblemas, oraciones, sentencias:
arte popular, santificación de la modernidad.
Un código sígnico para la propuesta de G.F.: un animal amenazador cirniéndose sobre sus víctimas con la latencia de lo ineluctable. El signo de la comadreja pesa acechante sobre la especie humana: el peligro latente, suspendido sobre el destino de los frágiles juncos de Pascal. El emblema se proyecta como un especial significante sobre el artista, del que Fernández se siente encarnación representativa de vaivenes, temores o actos de arrojo.
Sus obras, originadas de un contacto estrecho con la Naturaleza y sus elementos, tienen la rusticidad y la aspereza de lo primitivo, y la elaboración cultural de siglos de estéticas, pero la calidez densa y familiar de la tierra: los conocemos. Los signos tumulares, los íconos precolombinos, los emblemas cristianos, los símbolos patnos, las fotos antiguas y los fragmentos de muñecas (resignificados por la acción del tiempo y la mano del artista en búsqueda que trasciende lo conceptual hacia un planteo compositivo y tonal):
configuraciones barrocas para una obra romántica que se multiplica sobre sí misma en nuevas lecturas. Espiritualidad, carga emotiva, recogimiento ante la vida y ante la muerte. Incertidumbre.
Los lenguajes se complementan, se validan entrecruzándose en técnicas, espacios, sustentando mensajes encerrados en soportes fisicos estéticamente sensibles y afectivamente cálidos.
Arte emocional y visceral, arte mítico y místico. Fernández no presenta. sino representa. Los objetos cotidianos se transmutan por la mano del artista y devienen obras procesadas visando hacia la percepción artística y no estrictamente significante.
Una forma positiva y loable de la posmodernidad.
MARIA E. YUGUERO