|
sala
de arte "Carlos
Federico Sáez"
|
|
ESTUDIOS REALIZADOS:
1924/26
_Se inicia en dibujo, pintura y escultura en la "Escuela Industrial
Nº 4" con Guillermo
Laborde y Luis Falcini.
1945 _Asiste a la Escuela Nacional de Bellas Artes. 1948/50 _Concurre el Taller de Carlos Prevosti "Curso de desnudo". 1957 _Comienza a grabar en el Club de Grabado de Montevideo. EXPOSICIONES COLECTIVAS:
|
|
En el año 1999 se llevó a cabo en la Sala "Carlos F. Sáez" una muestra que titulé "12 Grandes Empecinados". Tuve entonces oportunidad de reencontrarme o de conocer personalmente a un grupo de maestros, consecuentes uruguayos en el quehacer artístico, nacidos en las dos primeras décadas del s. XX. Se trató esencialmente de un homenaje a nuestros "grandes", en ambos sentidos. Por entonces, Antonio Lista, con sus 89 años de edad y con renovado entusiasmo, me solicitó sala para realizar una muestra individual durante el año 2001. No existieron para él dudas o cuestionamientos relativos a los casi 91 años que tendría al inaugurarse su muestra.
Las circunstancias, el destino o no importa qué, han impedido que Antonio Lista esté presente en su muestra y que sus colegas, grandes y queridos maestros, Tola Invernizzi y Javier Nieva, puedan participar de este humilde homenaje a un artista uruguayo vital, entusiasta y empecinado creador en el campo de la plástica. No se trata de realizar una apología del carácter inusualmente dinámico de Lista, de su óptimo humor o de su afectuoso don de gente, sino de concretar proyectos, el suyo y el mío propio, exhibiendo una selección de obras realizadas a lo largo de más de cincuenta años, en diferentes técnicas y en pos de búsquedas estéticas, producto de inquietudes que no menguaron por efecto del tiempo y se manifestaron en muy diversos géneros a través de todas las técnicas sobre el plano, desde la pintura, el dibujo, la acuarela, la témpera, hasta el grabado, lenguaje en el que puede sentírsele cómodamente representado.
No utilicé para esta selección un criterio cronológico inclusivo de cada etapa formal en la carrera del artista, ni siquiera el de muestreo de sus temas más recurrentes, (punto de vista que sólo resulta coincidente con algunas de las obras escogidas), sino que he intentado una aproximación a mi propia experiencia y mi forma de sentir a Lista como hombre escrupuloso de un humanitarismo siempre a flor de piel.
Un hilo conductor se extiende a lo largo de todo el periplo de este artista por el camino formal de su búsqueda autoexpresiva de inquietudes: el hombre en su belleza, en su candor o en su padecimiento. En períodos de su decurso y siguiendo los lineamientos de su formación académica, Lista representa escenas apacibles de la vida familiar cotidiana con un realismo sin ostentaciones o enfatiza su interés por facetas identitarias nacionales en la representación de escenas de candombe o de fantasías sobre el tema de la sociedad negra uruguaya o practica variaciones sobre el género de la naturaleza muerta. Pero el Maestro encuentra su más lograda expresión en las obras reflejantes no de sus aspiraciones estéticas, sino de su receptividad emotiva de los sentimientos más profundos del individuo social.
Si su mundo de evocaciones infantiles - imágenes lúdicas y representación por la vía del retrato - fue motivo de desarrollo de reiteradas series de notoria frescura, mi contacto personal con el artista fue una experiencia tan juvenil y vivificante como la contemplación de estas obras: espontáneo hasta el desenfado, al tiempo que candoroso no sin picardía, el hombre se mantuvo intocado en un rincón de sí mismo, permitiéndose con frecuencia risueñas efusiones tiernamente cándidas o sinceros ex abruptos exentos de malicia.
Asimismo, la esencia femenina fue para el artista motivo de admiración, rayana a veces en la veneración, manteniendo una tónica de respetuosa búsqueda de armonía en su tratamiento formal a través del desnudo. Síntesis en configuraciones pictóricas de amplios volúmenes primarios o en líneas orgánicas tendentes a la simetría o la geometrización, con mediación subjetiva de una afectividad siempre cálida.
Sus series de rostros, tema obsesivo en Antonio Lista y reiterado periódicamente, son puntos clave para el descubrimiento de la más honda veta solidaria de un artista consustanciado con el dolor humano. El individuo sometido a situaciones límite, crispado de dolor o asumido en su destino de ser frágil y vulnerable.
El rostro como reflejo de interioridades ha sido vehiculizado por Lista en los lenguajes de la pintura, de la témpera y del grabado. Rostros que mutan desde la descripción detallada de los pormenores que hacen a la expresión, formulados en entramados de grises, pasando por el bosquejo esencial en tonalidades oscuras, con inclusión de chorreados, llegando a las máscaras de colores restallantes, planteadas sobre fondo negro, como espectros chillones emergiendo de las sombras. El color punzante se oye de esta forma como un grito en la penumbra de las circunstancias adversas o en la negación de un horizonte claro.
La representación de estos rostros, fijada formalmente en una primera etapa en la expresividad de los ojos, avanza a lo largo de la vida del artista hacia la síntesis y la ocultación: de la intencionalidad manifiesta en el detalle al decir esquemático del color contrastado. Este proceso de simplificación hacia la esencialidad fue una constante mantenida durante toda una carrera en la que, aun considerando la diversidad temática, sólo sufrió pequeñas desviaciones en el plano especulativo, tal vez como divertimentos o como memorias.
En suma, una obra diversa en la tentativa formal y un camino orientado a la búsqueda del hombre en su esencia, suerte de Diógenes planteando interrogantes. De sus propuestas se concluye la afectividad implícita en un mundo de constancias: contumacia en el sondeo de la vivencia profunda del hombre armónico de paz o del individuo asomado al abismo de su propia contingencia y en la consecución de metas estéticas, a veces sólo orientadas a la búsqueda, con eventuales hallazgos.
No fue difícil llegar a Antonio Lista, hombre de ideas a la intemperie, tan fácilmente legible por la vía de los afectos, como a través de su obra, legado de sí mismo en una autenticidad indiferente al juicio social.
MARIA E. YUGUERO
ANTONIO LISTA
Ahora que estás de viaje,
sin duda que tu pincel
colorea algún paisaje,
para brindarte con él.
Si el cielo es nuestro futuro
allí no has de ser un paria,
ser humanamente puro
por tu vida solidaria.
En las marchas va a faltar
tu andar que lento y seguro,
sabía bien que llegar
era firmeza, no apuro.
¿Qué es lo que ahora modela
tu mano segura y fiel,
en blanduras de una tela
donde dejas alma y piel?.
En los óleos que pintaste
hay un hombre que perdura,
niño-adulto que lograste
unir frescura y hondura.
Venga la milonga hembra,
recuerde y nombre al artista,
suene y recoja la siembra
del pintor: Antonio Lista.
LUCIO MUNIZ
Homenaje al artista y amigo con quien Lucio Muniz realizara propuestas conjuntas en reiteradas ocasiones.