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sala
de arte "Carlos
Federico Sáez"
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Felipe Secco
1964_
Nace en Montevideo - Uruguay
Formación Artística
1982 - Círculo de
Bellas Artes.
1983 - 1985 - Club de Grabado de Montevideo .
1985 - 1988 - Viaje de estudios a Francia, Escuela Superior de Artes Gráficas
de París, cursos de video-filmación y talleres de
la Municipalidad de París.
1988 - Viaje de estudios a México, realizando un breve pasaje por la
Escuela de Bellas Artes de la ciudad de México.
Exposiciones Individuales
1990 - Galería
de Cinemateca Pocitos, Montevideo.
1993 - Museo de Arte Contemporáneo de Montevideo.
1997 - Sala Vaz Ferreira, Ministerio de Educación y Cultura.
1998 - Instituto Tecnológico de Estudios Superiores de Monterrey.
1999 - Galería de la Alianza Cultural Uruguay-Estados Unidos (catalogada
como la mejor muestra del año por la revista Posdata).
2000 - Galería de Arte Babilonia, Montevideo.
2002 - Centro Cultura Pachamama.
2003 - Centro Municipal de Exposiciones de Montevideo.
2004 - Hotel Cipriani de Punta del Este.
2006 - Sala Carlos Federico Sáez del M.T.O.P.
Exposiciones Colectivas (selección)
1988 - Galería Espace
Latinoaméricaine, París.
1994 - "Centro Corriente Alterna", Lima, Perú. Casa Cultural
Castelvi, Asunción, Paraguay.
1996 - "Cuatro Signos" en el recinto de la colección Engelman
Ost.
1997 - Alianza Francesa de Montevideo. Pinacoteca Barao de Santo Angelo, Universidade
Federal do Rio Grande do Sul .
1998 - Uruguayan Contemporary Art, Coral Gables, Miami Florida, E.E.U.U.
1999 - Museo de Arte Contemporáneo.
2000 - Ministerio de Educación y Cultura del Uruguay. Bienal Internacional
de Diseño de St. Etienne, Francia.
2001 - Artistas por la Tierra, Centro Cultural Recoleta, Buenos Aires, Argentina.
Muestra Itinerante de Píntura Uruguaya Contemporánea
en Brasil. Consulado Uruguayo - Washington. Salón Nacional de Artes Plásticas.
2002 - ARTE Y DISEÑO en la Galería de Arte Del Paseo. Proyecto
"Intercidades" Muestra Itinerante de Artistas Plásticos del
Mercosur.
2003 - Salón Municipal de Artes Plásticas.
2004 - "The Other Side" junto a J. Bassi en la Embajada de Uruguay
en Washington D.C. EEUU.
2006 - "Nueve" en Meridiano.
Premios y Distinciones
1992 - Primera Mención
en el premio "Quinto Centenario de Expresión Plástica".
1993 - Declarado "Revelación Joven" en el certamen United Airlines
para Arte Joven del Uruguay.
1997 - Premio Adquisición, Ministerio
de Relaciones Exteriores del Uruguay.
1998 - Premio Adquisición, Banco
Hipotecario del Uruguay.
1999 - Segundo premio Salón Bienal de Arte Joven
de Mosca S.A.
2000 - Mención especial, concurso de arte whisky Something
Special.
2001 - Mención especial, Salón Municipal de Artes Plásticas.
Fuertes signos polisémicos son materia sustancial en la obra de Felipe Secco. Pintura de gran impacto, que induce a una suerte de fascinación o emoción espontánea y sólo en segunda instancia admite la especulación semántica o la semejanza estilística: mágica experiencia el transitar por una sala de exhibición de estas obras, mezcla de recinto sagrado y de lúdico espacio de abstracciones risueñas. Sin embargo, la simple adscripción de esta obra al concepto de pintura en razón de su riqueza colorística o de la utilización de una técnica, sería demasiado liviana. De hecho, la primacía de la línea demarcando formas, nunca dubitativa, nunca eclipsada por la mancha o por la efusión gestual, otorga prevalencia al criterio de dibujo, de impecable trazo y riguroso detalle. Esta simbiosis de concepto lineal y profusa especulación cromática concluye en su caso en una propuesta vinculada íntimamente al arte óptico.
Más allá de precisiones técnicas, a todas luces se trata de un artista profundamente intuitivo o de un intrépido investigador de las posibilidades del color. En este sentido, el planteo de sus obras parece originarse en un desafío: diríase que cada pintura establece un color liminar - en general ácido o cálido - y piedra de toque, escogido ex profeso en función de su complejidad a la hora de establecer un contexto compositivo. Contraste y nitidez como caracteres relevantes. Los soportes - telas o maderas - de las obras a color buscan las formas geométricas más simples como círculos y rectángulos, resaltando nítidos y notoriamente conclusos. Con el poder de seducción ineludible de un lenguaje tan atrayente y de alguna forma emparentado con la contundencia del diseño gráfico, el artista crea hipnóticas imágenes regidas por un vago principio de simetría: puras, afiladas, dibujadas, sus formas fluctúan elegantes en un espacio imponderable. Si sus obras verticales de formato ortogonal poseen el magnetismo de un affiche, sus tondos evocan la configuración de los mandalas. Asimismo, con resonancias de la imaginería pop de los 60', hay en su iconografía un eco de la psicodelia beatnick, tanto como podría detectarse una vinculación en la línea y la voluta con el art nouveau, de exquisita fragancia finisecular.
Cualquiera sea su similitud, las poderosas conformaciones de colores interactuantes, contrastados y netos por ausencia de valorización, se desenvuelven generando puntos de tensión a partir de ejes centrales y magnéticos de inflexión y distribución de imaginarios mundos giratorios. Casi podría decirse que sus formas danzan siguiendo una sincronizada coreografía que nada deja librado al azar. Orgánicos ritmos evolucionan lentos y súbitamente se resuelven en una suerte de golpe de látigo, acelerando su circulación por el plano y enganchando en otra forma que a su vez imprime encadenados dinamismos a cada propuesta. Su perfecta definición, unida a la organicidad de las formas, no pueden evitar que el espectador experimente una cierta familiaridad con las imágenes y busque similitudes con la realidad, más allá de las referencias culturales y estéticas, tal vez porque la realidad es más tranquilizadora que el frágil y caliginoso terreno de lo irreal.
Formalmente integradas a la propuesta de grandes obras a color, una serie de obras de más pequeño porte continúa el desarrollo de un esquema general de abstracción, pero orientada hacia una variante intencional. Una tónica de humor solapado parece disimularse en estas pinturas semejantes a siluetas chinas, a viñetas, a dibujos modernistas o a estampas japonesas decimonónicas, fundamentadas en el contraste blanco-negro, el protagonismo de la línea y la sencillez extrema en el dibujo. ¿Un velero?, ¿un pájaro?, ¿una huella humana? ¿un cartel con forma de pez? Sólo formas simplificadas y contundentes. Manifestándose en sus obras a color de mayor porte como un aire jocundo, el espíritu lúdico corre parejas con el humor, apuntando en forma evidente en sus obras más pequeñas, aun en su pequeña serie de formas iguales amarillas sobre fondos variables en la gama de los azules. Esta serie incursiona en experiencias ópticas más inquisitivas que las de sus trabajos de mayor escala, pues fondo y forma interactúan cromáticamente de manera diferente en cada una de las cuatro instancias. El fantasma de una gama de verdes vaga por la superficie de estas pinturas, reflotando inquietudes, experiencias y conclusiones de Goethe, Runge, Albers, Itten, Kandinsky y tantos otros. Podría adivinarse la sonrisa de complicidad del artista, librando sus imágenes a la asociación espontánea de ideas del contemplador. Un ánimo quasi científico de profundizar en lo fenoménico y su percepción, o quizá sólo la intención de presentar variaciones cromáticas sobre un tema con un fin estético, el mismo que lo induce a especular en forma digital con sus propios trazados manuales.
Sea cual sea la razón originaria o el objetivo de la pintura de Felipe Secco, el observador, bajo la influencia seductora de sus formas y colores, alcanza una momentánea liberación del agobio cotidiano, refugiándose en un universo de experiencias puramente estéticas y hedonistas: fruición de armonía, placer del color, elegancia de los itinerarios. Si el arte es incertidumbre, conmoción extrema o percepción comprometida, también es certeza, auspiciosa emoción del goce estético. En extremo variados son los mensajes y las formas de comunicación de los artistas, desde la agresión al cuestionamiento y desde lo críptico a la más prístina formulación de una idea, pero siempre es estimulante un arte cuyo autor elige introducirnos en su mundo de personales significantes por la vía de armónicas configuraciones.