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sala
de arte "Carlos
Federico Sáez"
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Muestra en la Ciudad de Pan de Azúcar (Festejos de los 125 años de la Ciudad - Setiembre de 1999)
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Lucio Cáceres Curriculum: Taller Edgardo
Ribero 1972
Muestras
colectivas en Galería Contemporánea y Sala Vaz Ferreira
1972-1977.
Taller
Plano y Línea 1973-1977.
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APUNTES DE MALDONADO
Arcadia, Citeres y aun la vida
pastoril han sido durante siglos los espacios ideales donde el habitante de
sociedades sometidas a estructuras rígidas ha logrado abrir su horizonte
imaginario a mundos idílicos siempre asociados a la
naturaleza.
La vida en "las ciudades
tentaculares" ha invadido el ámbito interior del individuo contemporáneo,
capitalizándolo en tiempo productivo. No han sido alicientes compensatorios los
jardines o espacios verdes concebidos por Le Cobusier como contrapeso a sus
"máquinas de vivir". El hombre busca una incursión real en la naturaleza
agreste, tal vez como forma de inserción en la materia primigenia o tal vez, a
la manera de los románticos, como una identificación con la belleza intocada que
siempre se ha hecho eco de sus estados
espirituales.
La búsqueda de un aire diferente,
no poluido por hollín ni por relojes, ha estimulado a los creadores a la
representación del medio natural como motivo esencial o al menos como fondo
escenográfico donde los elementos han desempeñado un rol
activo.
Poesía de la naturaleza. Encantamiento
de lo bello, ignoto, omnipotente e inmarcesible. La vida de lo
incambiado.
Los espacios abiertos del depto. de
Maldonado prodigan a los artistas el aire espiritual y el medio agreste que
operan como depuradores de la rutina y como espejos animicos de imágenes
interiores. Los ojos, siempre insaciables, se saturan de plenitudes, se tiñen de
vientos y de arenas y se bañan primitivos en las aguas cambiantes, siempre
iguales a sí mismas.
Lo prioritario: la imagen
visual. Lo bello: luz, forma, color. Lo personal: el punto de vista tamizado de
afectividad.
Si todos podemos sentir, pocos
saben decir en formas. Sólo los artistas tienen la capacidad de reflexión y de
comunicación de imágenes que hablen del afuera y hablen de sí mismos. La
técnica: vías de línea y color, epidermis de las metáforas. Oleo, pastel o
pluma, se trata de contemplar la construcción poética de paisajes, trascendidos
por un artista que ajusta el color y las formalidades a los ritmos internos, sin
perder su temperatura cromática en aras de un expresionismo, que pugna frecuente
por decir a voces. El carácter: intimista como el coloquio que requiere de
proximidad fisica, pero que no incurre en ex
abruptos.
Una serie de apuntes personales,
códigos íntimos que Lucio Cáceres estableció con el paisaje de Maldonado que, no
sin pudor, accede a compartir, a manera de homenaje a la ciudad de Pan de
Azúcar, hoy festejante y festejada.
MARIA E. YUGUERO